Gabor Maté – El mito de la normalidad

Hoy os dejo un pequeño vídeo de una entrevista el médico Gabor Maté, especialista en trauma, adicciones y defensor de un modelo bio-psico-social de la enfermedad.

Espero que os guste y que comentéis que os parece.

Una inspiración de C.G. Jung

 

 Dr Carl Gustav Jung (1875 – 1961).           (Photo by Hulton Archive/Getty Images)

“No hay despertar de la consciencia sin dolor. Las personas harán todo, no importa cuán absurdo, de forma a evitar su propia alma. Uno no se convierte en un ser iluminado por imaginar figuras de luz, sino por hacer la oscuridad consciente”

C. G. Jung

Amo la psicología II

Y entonces ¿qué se puede hacer desde esta profesión? ¿qué y cómo se puede generar en las personas un sentimiento, o tal vez llamarlo sabiduría, que les permita superar los estancamientos presentes en su vida personal, laboral, familiar, emocional…?

Este por lo menos ya se da cuenta de que existe algo fuera del bote.

Igual que los grandes maestros tampoco creo en las soluciones milagrosas. Soy anti recetas milagrosas, anti malabarismos y anti todo lo que no dignifica la persona como ser humano (y necesito aprender más sobre ello). Creo, y más que una condición de fe, veo y aprendo de aquellos que constatan la realidad de que el proceso de sanación pasa por deconstruir las estructuras que nos han sostenido a lo largo de tantos años. Es un proceso de “guerra santa contra el ego” como lo describe Claudio Naranjo, y solo a partir de este proceso de deconstrucción uno puede ver las raíces de esos atascos, de esas formas de hacer en contra de uno mismo, ciclos y ciclos repetidos millares de veces a lo largo de la vida de destrucción de uno mismo y que impiden ver lo que realmente somos, que siempre, siempre seremos más de lo que creemos ser o de lo que decimos ser.

Se trata de la deconstrucción de lo que nos llevamos contando que somos para ir iniciando el viaje de reconstrucción de uno mismo. Pero es este proceso el que no ocurre mágicamente. Es un proceso que requiere de uno mismo paciencia y comprensión, salirse de la dinámica tan extendida de quererlo todo ya. Es un proceso que implica el mismo cuidado de un nuevo ser vivo, que en cada momento a lo largo de su crecimiento necesita cosas diferentes y que grita una y otra vez por que estemos ahí para dárselo. Y a medida que podemos sostenernos por nosotros mismos ante cada paso del camino, se lo podremos dar.

Entonces ¿cómo puede la psicología ayudar a que la persona embarque en tal hazaña?

Ayudando a la persona a ir sintiéndose más fuerte y a percibirse más capaz de observar  su realidad. Y esto es algo que surge de la relación de confianza que se establece entre terapeuta y persona. En la medida que esta siente que le es ofrecida la oportunidad para sentirse, expresarse y mostrarse como realmente es, al mismo tiempo que es acogida en cada paso que da,  se va abriendo la perspectiva, se va extendiendo el horizonte, se va desplegando el fortuito e inmenso entramado de la vida de cada uno. Una forma de decirlo sería que la psicología permite que, ante el miedo o angustia que puede producir un paisaje tan amplio, la persona se vaya construyendo su silla a su medida, como sastre carpintero cuidadoso, meticuloso y dedicado, para terminar sentándose en su lugar y contemplar lo que alcanza su mirada y cuerpo en todas las direcciones.

La importancia de la contemplación desapegada es un tema que tiene milenios de investigación pero, de alguna manera, se sigue olvidando y desatendiendo en casi todos los aspectos de la vida. Y digo casi porque el agricultor ecológico la tiene, el verdadero artista la tiene, el maestro la tiene. Para desarrollarla se hace imprescindible el compromiso inquebrantable con uno mismo porque ¿en que se convierte la vida si esto no está presente? Y este mismo compromiso también se va construyendo a medida que uno puede confirmar con su experiencia que es por ahí por donde la vida se convierte en un escenario de posibilidades, que lo que nos contaron o nos dijeron de nosotros mismos, es muy limitado y casi siempre incompleto cuando no incorrecto, y que es importante no considerar lo que nos contamos sobre nosotros mismos como verdades absolutas. Y por otro lado la esencia del trabajo se hace sobre la práctica de atención sobre uno mismo, que siendo sanamente egoísta puede empezar a darse lo que realmente quiere y necesita en cada momento.

Llevo varios meses repitiendo una frase y que estoy integrando como un mantra para recordarme en cada momento donde estoy – Estar vivo es la hostia! – Ya se que no es la frase más elegante para ser un mantra, pero a mi me sirve para recordar en cada momento la inmensidad de belleza, amor y abundancia que la vida contiene. Siempre disponible. Siempre presente. Siempre posible de alcanzar sobretodo con la ayuda de aquellos que ya transitaron ese camino de descubrimiento.

Son muchos y muchos más seguirán ese camino. Como ahora está más presente después del SAT 3, os dejo con las frases sabias del maestro budista del siglo 8 Padmasambhava, extraído de Enseñanzas a la Dakini, Instrucciones orales de Padmasambhava a la Dakini Yeshe Tsogyal. Ed. Imagina, 2006. Pág.148-149:

-El maestro Padmasambhava dijo: si sigues estas intrucciones, hay formas de ser feliz.
-La dama Tsogyal preguntó: ¿Qué debemos hacer?
-El maestro dijo:
Puesto que el lodazal del apego y el aferramiento no tiene fondo, serás feliz si abandonas tu patria.
Puesto que el estudio y la reflexión sobre distintos campos del conocimiento no tiene fin, serás feliz si realizas tu mente.
Puesto que la hueca conversación cotidiana no acaba nunca, serás feliz si te mantienes en silencio.
Puesto que las actividades de diversión mundanas nunca terminan, serás feliz si puedes permanecer en soledad.
Puesto que nunca se termina la actividad, serás feliz si puedes abandonar la acción.
Puesto que nunca se tiene suficiente con la riqueza acumulada, serás feliz si puedes desprenderte del apego.
Puesto que tus odiados enemigos nunca pueden ser sometidos, serás feliz si puedes superar tus propias emociones perturbadoras.
Puesto que los familiares a los que estás apegado nunca pueden ser satisfechos, serás feliz si puedes cortar con tu añoranza.
Puesto que la raíz del samsara no se puede arrancar, serás feliz si puedes cortarla rompiendo con tu apego al ego.
Puesto que los pensamientos y los conceptos nunca se agotan, serás feliz si puedes ir más allá de la actividad pensante.
En general, los seres que no se liberan del apego al ego no son felices. Ellos sufren durante mucho tiempo en los reinos del samsara.

Por estas cosas amo la psicología. Por esto y mucho más. Tal vez lo que más me despierta este amor es la grandiosidad del conocimiento desarrollado a lo largo de tantos millares de años, por gente que, como nosotros, eran curiosos y querían vivir mejores vidas ellos/as mismos/as y querían que los demás pudiesen también hacerlo. Lo mejor de todo es que es un amor compartido con tantos amigos, compañeros y compañeras que hemos coincidido a lo largo de la vida, buscando y cuestionándonos preguntas similares. Un amor de todos, y que compartimos.

Que bonito me parece.

 

Amo la psicología

Si, así es. Amo la psicología. Me parece una práctica que nos permite explorar los caminos internos previsiblemente infinitos. Lo elegí como camino de vida, como profesión en un intento de conocerme a mi mismo y conocer las dinámicas que nos hacen ser como somos. En esta exploración encontré alivio, dudas, dolor, euforia, placer, angustia, miedo, que fui procesando como bien pude en cada momento, pero me dejé contaminar de aquellos que se entregaron a la investigación del Ser, a los que admiro profundamente por su dedicación.

No amo la psicología solamente por un entramado de causalidades que me hicieron llegar a esta profesión sino por creer que es, posiblemente, de las pocas herramientas que realmente pueden aportar luz sobre las necesidades inmediatas que permitan un mundo mejor. Y creo que es así no tanto porque alguien lo ordene un día, o la educación lo entienda un día, o la Diosa economía se confiesa incapaz de gestionar el mundo, o porque a la política le da un ataque de humildad que la haga escuchar a profesores, filósofos, psicólogos, maestros, neuropsicólogos e  investigadores de diferentes ámbitos. No creo que sea por ahí. Esto significaría lo mismo que quedarse esperando que aquellos que en algún momento nos hicieron daño, nos pidiesen perdón. Raramente ocurre.

Creo que es un herramienta de gran potencial por la capacidad de nutrir nuestra experiencia. Porque la vida es experiencia. En lo más básico, la vida, es la experiencia inmediata con nuestro cuerpo y con el mundo de fuera, un constante contacto con lo que es. A partir de aquí, lo que podemos hacer sobre la experiencia que tenemos, es inundarla de nuestra historia, memoria, entendimientos y comprensiones. Y digo hacer porque realmente poco hacemos, más bien somos receptores pasivos de las gafas con las que vemos el mundo y a nosotros mismos.

Es la psicología la que puede guiar el camino para convertirnos en actores activos de nuestra experiencia, de ser lo suficientemente activos para quitar y poner las gafas en cada momento. Para ello hace falta darse cuenta de que llevamos esas gafas. Esto lo que llamamos consciencia.

Parece que existe una distancia insalvable entre lo que somos y el valor que nos damos. La buena noticia es que no es insalvable, y es la psicología la que puede ayudar a reducir esta distancia a través de un proceso intenso y delicado de autoconocimiento, de cuestionamiento, confrontación, acogimiento y acompañamiento cercano de la experiencia que vive cada uno de los que se sientan delante de mi en la consulta.

Pero, guiado por aquellos con los que aprendo, adecuar el mundo a las necesidades del ser humano, desde que está en el útero hasta que se muere, nos hace plantear un millón de cambios y de verdades con las que convivimos:

  • la sociedad nos viola física, mental y emocionalmente,
  • la familia es el primer lugar donde, con el fin de sobrevivir, nos tenemos que falsear
  • la educación está para subdesarrollarnos,
  • colocar las cosas del mundo en bien o mal, correcto o incorrecto, restringe nuestro potencial,
  • en función de lo que conocemos al día de hoy, el sistema judicial y legislativo debería ser destruido por su comprobada incapacidad para revertir el proceso destructivo de la sociedad en general,
  • la televisión es falsa, llena de agresión a las que ya estamos insensibilizados,
  • la religión nos separa así como la política, el deporte o la arquitectura,
  • no somos culpables ni nadie es culpable de lo que nos ocurrió, sino que lo que fue ya pasó y comprenderlo de forma compasiva es la salida,
  • etc…

Demasiado grande se pone la cosa. ¿Entonces que queda? ¿Quejarse? Si, puede servir por un tiempo pero la verdad es que aporta muy poco constructivamente. ¿Volvernos adictos con drogas, televisión, poder, compras, imagen, etc.? Parece que son cosas que nos hacen andar en círculos como animales hambrientos sin tener nunca suficiente, pueden valer por un tiempo pero tapan una realidad más profunda y humana.

Una frase de un maestro del que no recuerdo el nombre dice:

“Solo cuando la compasión está presente, la persona se permite ver la verdad.”

Esta es la labor de la psicología y de todas las profesiones de ayuda. La de poder ver con compasión, con comprensión, escuchando la forma como entiende el mundo. Y ahí poder ayudar a ver lo que hay detrás, que es eso que nubla mirar el mundo como realmente es y que nubla la capacidad de experimentar todo lo que uno es.

Es este acompañamiento el que nos puede abrir la puerta por donde entre la luz para que cada uno – en su vida, en los gestos que realiza hacia otros cada día, en las palabras que emplea hacia el otro o hacia si mismo – haga de su vida un lugar mejor.

CONTINUARÁ…

 

 

¿Y aquí? ¿Pertenecemos?

Importante de ver, digno de escuchar, esencial de comprender.

Hoy voy a transcribir un momento de la presentación de Dan Siegel en el wisdom2.0 – FEB 2017 – San Francisco

“Fuimos a Namibia a realizar varios estudios con diferentes tribus. Fuimos a Namibia porque entendemos que las características de esas tribus son lo más cercano a lo que creemos que fueron los primeros pueblos de la historia. Y este, desde un punto de vista científico, es un grupo fantástico con el que estar, hablar y preguntar.

Y un día cuando estábamos por la noche alrededor de la hoguera, pedí al traductor que preguntase a uno de los aldeanos ¿como era posible que aquella gente que vivía con sequía, hambruna y enfermedad podía estar tan feliz?

Y el aldeano respondió:

La gente está feliz porque ellos pertenecen. Ellos pertenecen unos a otros y pertenecen a la Tierra.

Y luego el hombre me preguntó:

¿Y en America? ¿Vosotros pertenecéis?”

Dan Siegel

Mindfulness en las clases del Bierzo

Y ya está en marcha…que alegría.

Después de haber hecho la ponencia de “Expreso mis emociones” organizada y financiada por el CFIE (Centro de Formación del Profesorado e Innovación Educativa de Ponferrada) en el Colegio San Ildefonso, llegó el momento en que los profesores han implementado las prácticas de Mindfulness dentro de clase.

mindfulness

imagen extraída de mindful.org

Enlace a la noticia de Bierzo Digital sobre el Mindfulness en el Colegio San Ildefonso 

“Expreso mis emociones” fue un trabajo realizado con el equipo docente y directivo del colegio en el que intenté abarcar el tema de las emociones desde la perspectiva del Mindfulness. ¿Esto por qué? Porque esta práctica meditativa constituya una de las herramientas más fáciles de incluir en el curriculum y/o dinámica escolar, creando momentos de tranquilidad, de recolección con uno mismo y, realizado de forma continuada y repetida, favorece el desarrollo de la percepción de uno mismo y del otro, de la tan deseada empatía y compasión, el sentimiento de hacer parte de un todo, además de crear comunidad y relaciones más igualitarias y ricas entre alumno-alumno, alumno-profesor y profesor-profesor.

Todos estos benefícios están sostenidos en investigaciones científicas realizadas desde hace 30 años, pero también por los diferentes ejemplos prácticos que han realizado diferentes colegios en los 5 continentes.

Sin duda presenta una oportunidad para repensar la educación de los niños pero también para repensar el trabajo de los profesores, haciendo que estos se conviertan en agentes activos de cambio social más que depositadores de conocimientos. Con la cantidad de recortes, funciones administrativas, papeleos, tareas de evaluación, dar la cara ante padres, compañeros de trabajo, inspectores, etc., creo que es esencial encontrar formas de facilitar el trabajo de este grupo tan importante de la sociedad. Está claro que hay profesores que no van a cambiar ni quieren complicarse la vida, pero hay otros que se desviven por hacer un trabajo con sentido, valor y de gran generosidad. Esto ya hace valer la pena el esfuerzo de continuar, de crear movimiento de apoyo…vale la pena utilizar algo que se adecua a las necesidades sociales y personales de la actualidad y que además se sabe que funciona, que está en sintonía con nuestra biología y ha creado ya efectos sorprendentes en los colegios más complicados.

Que se (uno/a) recupere el poder sobre la (su) vida, es algo esencial para el cambio profundo. Y en San Ildefonso empiezan a dar los primeros pasos. Encantado de colaborar en estos procesos que permiten repensar lo que se hace, plantando semillas de las que estoy seguro que recogeremos buenos frutos, tanto en la vida de cada alumno o profesor, como también en la sociedad que vivimos. Encantado de participar en estos procesos que van de abajo a arriba…ya llega de esperar que sean las personas que ocupan los grandes cargos las que creen estos cambios.

Enhorabuena a los hombres y mujeres de este colegio que, ante todas las dificultades, han tenido el valor y coraje de introducir estos cambios. Os deseo lo mejor.

La semana que viene inicio otra andada en otro colegio – CEIP Jesús Maestro de Cuatrovientos…

…continuará…

Preguntas con y sin respuesta.

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¿Qué dirías si te dijesen que todo eso que crees que has vivido, realmente no ha existido? Todo lo que existió fue una gran mentira, todo el daño es una mentira, porque el daño no vino de una esencia verdadera, sino de un alma dañada, falsa, que no pudo encontrarse.

Lo mismo ocurre con la memoria, no recordamos lo que pasó sino solamente una historia que nos llevamos contando durante años que nos da sentido a lo que pasó…entonces la memoria no es el reflejo de lo que pasó, solo de una mirada que vio lo que pasó y que se quedó con la foto y olvidó que los que en ella aparecían tenían una vida y, esa mirada, quedó congelada, y así, con ese frío en los ojos, siguió mirando la vida sin ver.

tal vez sea lo que más necesita el mundo – ojos, manos y cuerpos descongelados.

Vincent Moon y la música del mundo

Ayer disfruté de la charla que hoy comparto. Hace años que sigo con admiración el trabajo de Vincent Moon, desde “La Blogothèque – Concert à emporter” a los “Take Away Shows” o los “Petites Planètes“.

vincent-moon

Admiración porqué? Por esta tendencia mía de embarrarme de gente que con toda su ilusión avanza por la vida cuestionándose y reinventándose para dar a luz un bagaje y una visión del mundo tan coherente y al mismo tiempo tan compleja. Sin duda no soy el único y eso se ve por el éxito que llevan teniendo sus proyectos a lo largo e más de 10 años.

Moon, con su cámara crea vídeos de grupos de música de todo el mundo conocidos o por conocer, con una delicadeza que, como él dice, “hace entrar al espectador en la energía de ese momento”. Su trabajo más reciente viene a investigar los rituales de diferentes partes del mundo, permitiendo acercarnos a diferentes rituales espirituales que seres humanos entregados, unidos por sus vidas compartidas, los ritmos, los cantos, las melodías y la sabiduría ancestral, se acercan a las cuestiones más humanas y vitales.

Creo que lo que más me encanta de lo que aporta Vincent Moon, es la belleza que se crea al ver que en este mismo planeta convivimos con tantas formas de ver el mundo, la vida y la forma de vivirla, los gestos o las intimidades de nuestros actos. La coherencia y la complejidad de los momentos que ahora mismo están ocurriendo.

Un relato HUMANO

Hoy decido compartir una película del año pasado: HUMAN

HUMAN

¿Porqué compartir una película después de estar en dos entradas consecutivas hablando de los papeles que representamos o no en nuestra vida?

Por el mero hecho de que al ver esta película, me sobrecogió cada una de las historias que aparecen. Historias reales, de gente real, mostradas tanto dulce como fríamente pero sin juicio. El único juicio que podía escuchar era el que estaba en mi cabeza, que como un automático quería apoderarse de mi precioso tiempo de contemplación de una película, para mi, tan bella.

De dos cosas me di cuenta. Una, de esta voz interna, que sentada en el sofá, decidía lo correcto y lo incorrecto, una voz que sabe siempre que tiene la razón. Así que me tocó pedirle que se silenciase un momento porque estaba viendo una obra de arte, que estaba interesado en escuchar lo que decían y que tenía un profundo respeto por todas aquellas vidas que han vivido algo que yo ni siquiera puedo imaginar.

La otra cosa que me di cuenta fue la forma como me tocaban diferentes relatos. Sería muy largo colgar todos los que me emocionaron o sorprendieron pero si quiero compartir uno que hoy mantengo en mi.

“No es a quien amo o lo que amo lo que me define. Lo que me define es la cualidad del amor que doy.”

Es un relato en el Volumen 2 de la película, porque si…tiene 3 partes.

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Todos buscamos encontrar un significado para nuestra vida, sea el que sea. Pero este significado de vida que nos damos es solo el nuestro, que las circunstancias nos han ayudado a crear, que aporta comprensión y sirve de apoyo para seguir adelante. La pregunta que me queda es de si ¿este significado de vida que creamos es incompatible con otros? Casi arriesgo a decir que la mayoría diríamos que no. Pero luego existe una realidad que parece decirnos que realmente estamos distantes de ese encuentro, respetuoso, compasivo y humano de diferentes significados de vida.

Parece que nos es más difícil tomar al otro como alguien que aporta significado a mi vida, que es en el acto de relacionarnos que, aun con las diferencias, nos ayudamos a crecer, entendiendo esto como abrirnos a la visión de la inmensidad de la vida.

Poco más que decir. Todo está en esa película. Todavía no se poner las palabras para describir lo que en ella hay que me transforma. Tal vez porque no hay palabras. Y así también está bien.

Aquí os dejo con el trailer oficial. Espero que la disfrutéis y os animo a poder dejar aquí comentarios de que os pareció.